15 de marzo de 2017

De judíos, cristianos y musulmanes en el linaje de los Duques de Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

Du nouveau sur le royaume de Pampelune au IXe siècle, publicado por Évariste Lévi-Provenzal en el Bulletin Hispanique en 1953, reveló los fuertes lazos familiares del tronco navarro de los duques de Béjar con la dinastía de los Banu Qasi, señores musulmanes del Ebro, y con el emirato de Córdoba que dominó gran parte de la península.       


La península ibérica a comienzos del siglo X, mapa publicado por la Universidad de Texas

       Esta situación duró hasta la tercera generación de los reyes de Pamplona, cuando Fortún Garcés (aún no existían los apellidos en España) comenzó a alejarse de sus raíces islámicas, pero alcanzó a manifestarse en el nacimiento de Abderramán III, el más grande gobernante de la España musulmana, hijo de una bisnieta de Íñigo Arista (nota anterior)    



Corte de Abderramán III, por Dionís Baixeras, 1885


     La tardía penetración del cristianismo en Navarra logró manipular estos antecedentes hasta el punto de que el patriarca del linaje en cuestión, Íñigo Arista, aparece como christicolae princeps en los escritos del obispo Eulogio de Córdoba, aunque de hecho el linaje terminó por abrazar la nueva fe y en los siglos posteriores se perfiló como uno de sus más fervientes adscritos.



Eulogio de Córdoba en la iconografía cristiana

      Del origen judío que el Tizón de la Nobleza Española y otros libros verdes atribuyen a casi todos los miembros de este linaje no hay mucho que decir, teniendo en cuenta la intención y errores de estos libelos, aunque resulten sospechosas la presteza con que Diego López de Estúñiga, Alguacil Mayor del reino, acudió a sofocar la revuelta antijudía de Sevilla en 1391, y las buenas relaciones de los duques con los judíos de Béjar. Al fin y al cabo los bienes inmuebles de judíos sevillanos y bejaranos, después de matanzas y expulsiones, fueron a parar a manos del linaje. 

 Escudo de los duques de Béjar a la entrada del Museo Judío de la ciudad

      Llama la atención que el I duque de Béjar Álvaro de Zúñiga y su segunda esposa y sobrina Leonor Pimentel y Zúñiga dedicaran a San Vicente Ferrer el templo que mandaron construir junto a su palacio en Plasencia, por haber sido este personaje uno de los mayores instigadores de revueltas antijudías en España con su lema bautismo o muerte. Estrategia de conversos, dirán algunos, pero lo cierto es que al menos el motivo de la curación milagrosa de su hijo Juan de Zúñiga y Pimentel por intermediación del santo valenciano ha sido desmitificado (Consideraciones sobre la vida de Juan de Estúñiga, Maestre de Alcántara. Gloria Lora Serrano, 2008)

San Vicente Ferrer por Giovanni Bellini, Venecia, 1464

     En el Museo Judío de Béjar se exhibe un facsímil de la Crónica burlesca del emperador Carlos V escrita por Francés de Zúñiga, considerado mucho tiempo un judío converso protegido del II duque Álvaro de Zúñiga y su tía y esposa María de Zúñiga y Pimentel, pero han surgido opiniones que lo consideran un miembro menor de la familia ducal. Judío o no, se mantiene en el interés de estudiosos como José Antonio Sánchez Paso, que profundiza en el conocimiento de su coterráneo con publicaciones y conferencias.

Conferencia Fortuna y adversidades de don Francés de Zúñiga por Sánchez Paso, 
Museo Judío de Béjar junio 2014

      Del matrimonio de Isabel de Zúñiga y Pimentel, hija del I duque de Béjar, con Fadrique Álvarez de Toledo, II duque de Alba, nació Juan Álvarez de Toledo y Zúñiga, que fue obispo de Córdoba (estableció el estatuto de limpieza de sangre contre moros y judíos) y luego cardenal por influencias en el Vaticano de su hermano Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, virrey de Nápoles. Fue el candidato del emperador Carlos V para suceder al papa Pablo III, pero reunió sólo 20 votos de los 29 que se necesitaban en el cónclave.

Cardenal Juan Álvarez de Toledo y Zúñiga (1488-1557), papabile

El cuadro se completa con otros sujetos de las ramas familiares del ducado que transitaron por este periplo desde el paganismo ancestral de las raíces vasconas hasta la práctica casi demencial de nuevas formas religiosas (linaje esquizotipo: Con la Z de Stúñiga, Sánchez Paso), siempre ligadas al poder, y lo cierto es que sobre este tema hay todavía mucho paño (¡de Béjar!) que cortar.

9 comentarios:

  1. El estatuto de limpieza de sangre ;es una obsesión en todos los linajes.-Me choca un poco esta palabra, porque si era un converso de un plumazo ya se le quitaba ese peso.

    Tienes razón que aun hay mucho paño que cortar...'

    Un beso casi primavera:)

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  2. No es de extrañar que esa convivencia de civilizaciones , llevara consigo un enlace matrimonial entre miembros de distintas civilizaciones.

    Besos

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  3. Cuando miras el mapa y ves el Emirato de Córdoba comprendes muy bien todo el arte mulsulman que se encuentra en España.
    Interesante los linajes del duque de Béjar.
    Un abrazo.

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  4. Independientemente del debate sobre la "pureza de sangre" de estos o de aquellos, aquí muchos conversos eran dados a mostrar un exceso de celo religioso para alejar sospechas sobre su persona. No faltaron ni los inquisidores de dudoso origen ni las muestras de costumbres propias de cristianos, como la asistencia a ritos religiosos o la mesa de matanza bien visible en la entrada de la casa.
    Un saludo.

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  5. Siempre me asombra la gran documentación de las entradas que versan sobre los duques de Béjar. Muy interesante.
    Un beso

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  6. En Perú se dice que "el que no tiene de Inga, tiene de Mandinga", en alusión al mestizaje, así qué mezclas no tendremos en España donde tantos pueblos han confluido siempre.
    Un abrazo,

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  7. La familia Zúñiga era, es, el reflejo de la mayoría española. En este enclave de culturas donde pasaron o se integraron pueblos tan diversos como el islámico, romano, judío, germánico, más los nativos americanos, orientales y africanos de las colonias, nadie se libra de tener una genealogía a estudiar. Lo que considero muy positivo.

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  8. A veces los conversos eran más radicales que los propios. Interesante entrada Carmen, contigo voy conociendo cada día más de nuestro país y sobretodo de Béjar.

    Un abrazo.

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  9. En mas de una ocasión las familias influyentes tratarían de tapar su pasado siempre que les perjudicara.

    Saludos.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.